Qué NO es el Autismo

Qué NO es el Autismo

1. No es una enfermedad

El autismo no se contrae ni se contagia. No es causado por una bacteria ni por un virus. Tampoco es una enfermedad mental. 

Las personas con autismo son personas como cualquier otra, pero con una manera de percibir y procesar la información del medio de manera diferente a lo común. 

El autismo NO es una enfermedad. Es una condición de vida, una forma distinta de ver las cosas.

2. No es sinónimo de ser genio, ni tampoco va siempre acompañado de Altas Capacidades Intelectuales, ni todos presentan el mismo tipo y nivel de habilidades.

Las personas con autismo pueden poseer distintas habilidades. Algunos pueden contar con una memoria sorprendente,  o tener una gran facilidad para  la música, por ejemplo, pero esto no es algo generalizado. Algunos pueden requerir más apoyo para realizar sus actividades o tareas y algunos tienen habilidades poco comunes.

Dentro de cada persona, con o sin autismo, hay un gran potencial por desarrollar. 

3. No es una incapacidad absoluta para relacionarse y mostrar afecto

Las personas con autismo tienen formas de comunicarse de manera distinta, algo que debemos aprender a observar, pues esa manera diferente de ver y procesar las cosas, dificulta que podamos entender lo que nos quieren expresar, eso  en ocasiones incluye el afecto. Pero las personas con autismo sienten y quieren como cualquier otra, aunque se expresen  de manera diferente.

 

4. No son "anormales"

Para empezar se necesitaría definir ¿qué es ser normal? En realidad, le llamamos «normal» a lo que es más común.  Y las  personas con autismo tienen una manera distinta de procesar la información, con formas distintas de comunicarse, con tiempos de aprendizaje diferentes, con gustos y habilidades muy enfocadas, que les pueden permitir desenvolverse dentro de algún medio con los apoyos necesarios.

 

5. No es Ausencia y no "están en su mundo".

Los problemas de comunicación e interrelación social de las personas dentro del espectro autista,  junto con sus intereses tan particulares que pueden llegar a ser obsesivos, hacen que algunas personas dentro del TEA parezcan aisladas o ausentes.

La saturación de estímulos que a menudo atrae su atención hacia lo que están percibiendo mucho más que a lo se les está comunicando y su forma de abstraerse en los detalles, son tal vez «el puente más difícil de cruzar» en la interacción entre las personas que viven con TEA y los demás. Sin embargo, cuando se establecen estos canales de comunicación, cuando se logra establecer el contacto, podemos darnos cuenta de que han estado siempre presentes, que se dan cuenta de todo  lo que pasa a su alrededor.

Todos vivimos en un sólo mundo, sólo hay que aprender a establecer el contacto. 

Esta entrada tiene un comentario

  1. Que chico tan guapo el de la foto, se ha de parecer a su mamá 😁

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